SOY MORENA PERO HERMOSA, HIJAS DE JERUSALÉN

Por Eduardo Gris Romero

Bésame con los besos de tu boca,

porque tu amor es mejor que el vino.

Qué agradable el olor de tu perfume,

perfume que se expande es tu nombre;

por eso te aman las doncellas.

¡Llévame contigo, corramos!

—el rey me llevó a su alcoba—.

Disfrutemos juntos, gocemos,

celebremos tu amor más que el vino.

¡Con razón te aman!

Soy morena pero hermosa,

hijas de Jerusalén;

como las tiendas de Quedar,

como las telas de Salomón.

Miradme; soy morena porque me ha mirado el sol.

Mis hermanos se enfadaron:

me mandaron a guardar las viñas

y mi viña no guardé.

Decíamos en la publicación anterior, sobre el Cantar de los Cantares, que para muchos es el poema de amor más hermoso del mundo. Entonces hice una breve exposición en torno a su origen, su datación y sus distintas interpretaciones —léelo aquí si aún no lo has hecho—; ahora nos ocuparemos del significado de estos versos, con los que comienza el Cantar.Habla, como casi siempre en la antigua lírica amorosa, una mujer, la amada. Las primeras palabras no podrían ser más directas: «Bésame con los besos de tu boca» (en tercera persona en el original hebreo). A continuación se dice que el amor del muchacho es «mejor que el vino». El vino y otras bebidas alcohólicas están muy presentes en los poemas amatorios arcaicos; son bebidas que alegran, como el amor; que también pueden enajenar y deprimir, como el amor. La locura amorosa se parece a la locura del vino. Y el amor del muchacho es aún más embriagante que el vino, se nos dice dos veces en estos primeros versos.Poco después del primer imperativo, la amada nos sacude con otro: «¡Llévame contigo, corramos!». No se anda con medias tintas; es, como tantas otras enamoradas de la poesía antigua, arrojada, desafiante. Toma la iniciativa. ¿Serían así las mujeres de estas culturas? Podemos suponer que, en general, no. Parece poco probable que una joven israelita soltera, como la del Cantar, se dirigiese en forma tan directa a su amado. La iniciación a la vida sexual estaba muy codificada, como es habitual en las sociedades tradicionales. ¿Escribe una mujer tratando de desahogar sus impulsos en medio de una sociedad represiva? ¿Estamos ante una especie de rebelión literaria femenina? No faltan estudiosos quieren ver esto en los antiguos poemas amatorios puestos en boca de mujer. Pero las poetisas arcaicas de que tenemos constancia se cuentan con los dedos de la mano. La poesía era un arte eminentemente masculino. Opino que se trata, en la mayoría de los casos, de poemas compuestos por hombres. Que, en ocasiones, fantasean con mujeres así, mujeres que digan, de golpe y porrazo, «¡bésame!», «¡llévame contigo!», «¡gocemos!».La segunda estrofa está cuajada de simbolismo. ¿Qué significa «soy morena pero hermosa»? ¿Se refiere al color de la piel? ¿Por qué dice la muchacha que no guardó su viña? En el plano digamos literal, la cosa está clara: la joven ha trabajado en el campo guardando las viñas (otra alusión al vino) y el sol ha tostado su piel, a pesar de lo cual sigue siendo hermosa. ¿Eso es todo? No. La morenez de las muchachas alude en otras literaturas (por ejemplo en nuestra antigua lírica popular hispánica) a la experiencia erótica. La joven ya conoce el amor. Por eso dice que no guardó su viña, su propio cuerpo, su virginidad. Por eso se enfadan sus hermanos. Y esta pérdida de la doncellez la ha manchado, la ha ennegrecido a ojos de la sociedad. La alusión al sol es importante en este sentido: cuando los enamorados de estos poemas desean estar juntos antes del matrimonio, deben esperar a la noche o esconderse, a menudo en el bosque u otros lugares apartados. Deben evitar ser contemplados por el vecindario vigilante. Lo tenemos por todas partes, desde la India hasta España. Pero aquí se nos dice que el sol la ha mirado, es decir, que su falta ha sido expuesta a la luz, ha sido conocida. Por eso está morena, sucia. Las «hijas de Jerusalén», tal vez muchachas de su edad, lo saben, y ella sabe que lo saben. Y lo reconoce con cierta altanería: sí, estoy morena. Pero sigo siendo hermosa. Porque mi amado me quiere y yo a él.

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